Tartu y el Sureste de Estonia
En el centro del Sureste de Estonia está la histórica ciudad universitaria de Tartu, la segunda población del país. Más allá de esta zona se encuentra una atractiva región de suaves colinas, preciosos lagos y las tierras tradicionales de pueblo setu.
A Tartu se le atribuye ser la capital espiritual de Estonia. El resurgimiento del nacionalismo estonio en el siglo XIX tuvo sus orígenes en esta zona y en Tartu se celebró el primer Festival de la Canción Estonia en 1869. También es una ciudad universitaria clásica y los estudiantes insuflan su vitalidad al entorno frondoso y tranquilo.
La universidad, fundada en 1632 durante el dominio sueco para formar clérigos protestantes y funcionarios gubernamentales, se desarrollo hasta convertirse en uno de los centros de aprendizaje más importantes del siglo XIX, Durante la ocupación soviética los occidentales no tenían permiso de pasar la noche en Tartu, porque constituían un supuesto riesgo para la seguridad de un aeródromo militar de las cercanías.
La colina Toomemägi y la parte de edificios más antiguos entre esta colina y el río Emajogi constituyen el centro de Tartu. En el corazón de la zona se encuentran la Raekoja plats (plaza del Ayuntamiento) y Ülikooli tänav, la principal zona comercial. En este centro urbano, en la Raekoja plats se alza el Ayuntamiento (1782-1789), de bellas proporciones, coronado por una torre y una veleta. En las cercanías, en el nº 18, la antigua casa del coronel Barclay de Tolly (1761-1818) es un edificio increíblemente retorcido que acoge el Museo Divisilla (mier-dom de 11.00 a 18.00).
El edificio principal de la Universidad, que data de 1803, alberga el Museo de Arte de la Universidad de Tartu (lun-vie de 11.00 a 17.00) y una cárcel de estudiantes (lun-vie de 11.00 a 17.00), donde encerraban a los universitarios del s. XIX por sus fechorías. Más al norte, la iglesia gótica de ladrillos Jaani Kirik (iglesia de San Juan), fundada en 1330, ha sido objeto de importantes reformas tras el bombardeo soviético de 1944. Cuenta con unas esculturas de terracota, muy poco frecuentes, alrededor del portal principal.
La colina Toomemägi destaca alzándose al oeste de la Raekoja plats, ajardinada como un parque inglés del s.XIX. En la cima, la catedral gótica del s. XIII, Toomkirik, fue reconstruida en el s. XV, expoliada durante la Reforma, en 1525, y parcialmente reconstruida de nuevo en 1807 para acoger la biblioteca de la universidad; actualmente es el Museo de Historia Universitaria (mier-dom de 11.00 a 17.00). En esta misma colina también se encuentra el puente del Angel, con buenas vistas de la ciudad y el Observatorio.
Tartu, como principal depositaria de la herencia cultural estonia, cuenta con numerosos museos. Entre ellos destaca el más interesante del país, el Museo Nacional de Estonia (mier-dom de 11.00 a 18.00), que realiza un recorrido por la historia, vida y tradiciones del pueblo estonio. En la actualidad, la antigua sede de la KGB en Riia maantee alberga las sombrías celdas de la KGB.
La pequeña población de Otepää, situada en la cima de una colina, 44 Km al sur de Tartu, constituye el centro de una hermosa zona muy apreciada por los estonios por sus colinas y lagos. El centro de la ciudad es la plaza principal de Lipuväljak, de forma triangular con la estación de autobuses en la esquina este.
La bonita y pequeña iglesia de la población, del s.XVII, está emplazada en la cima de una colina, unos 100 m al noreste de la plaza principal. Las mejores visatas se localizan en las orillas del Lago Pühajärv (Lago Sagrado), un lago de 3,5 km de longitud en el extremo suroeste de la población, fue bendecido por el Dalai Lama en 1992. Otepää es el hábitat de muchas especies de aves raras como la cigüeña negra, el quebrantahuesos y el pájaro carpintero de lomo blanco.
Otra población de la zona, e Voru, localizada a 64 km de Tartu constituye una buena base para visitar algunos lugares interesantes dela parte más sureste del país, como Suur Munamägi, el hermoso y pintoresco pueblo de Rouge, o la zona de Setumaa junto a la frontera rusa, uno de los lugares más interesantes del país desde el punto de vista cultural.
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